Infofenix 58

INFOFENIX

ORGANO OFICIAL DE PRENSA Y DIFUSION DEL
ESCUADRON FENIX  
VETERANOS DE GUERRA – ASOCIACION CIVIL

Personería Jurídica – Res. I.G.J. N° 840/96

UNIDAD OPERATIVA DE LA F.A.A.

N° 58  –  Septiembre 2015

Domicilio Legal                                                    Anexo
Paraná 326 – Piso 9° Oficina 35                         Aeródromo Morón – Hangar 5 – Of. T-24
C.P. 1017 – Capital Federal                                  Av. Eva Perón 2200 – CP 1708 – Morón

Web: www.escuadronfenix.org.ar
Correo electrónico: info@escuadrofenix.org.ar
        FACEBOOK   http://www.facebook.com/pages/Escuadrón-Fénix-Veteranos-de-Guerra

 

RECORDANDO LOS CUMPLEAÑOS

MES DE SEPTIEMBRE      04  NISHIMOTO Alejandro H.
07  ZARLENGA Carlos N.
17  CACERES Héctor L.
26  DUCUING Marcelo E.
27  CASTRO Manuel M.

MES DE OCTUBRE       04  FORASTIERO José A
                                           07  BIANCO  Eduardo E
                                           10  PAGLIANO  José A.
                                           12  TILLOUS  Carlos
                                           12  VAZQUEZ  Américo B
                                           21  RODRIGUEZ  Jorge L
                                           27  MARTINEZ  Ezequiel F
                                           30  GAVAGNIN  Rodolfo

MES DE NOVIEMBRE    06   MAC INTYRE  Alberto J.
                                             09   BARRERAS  Norberto  A.
                                             10   SPALLA  Luis  A.
                                             14   GONZALEZ  Edgardo H.
                                             20   PAEZ ALLENDE  Jorge L.
                                             20   VILLAVERDE Francisco D.
                                             23   BERTOGLIO  Robel  E.

MES DE DICIEMBRE     06   LANGHOFF Ernesto
06   MEYER Herminio A.
                                             13   RENDO GADEA Daysi
                                             16   COLLERONE, Dora Baudino de
                                             21   DIAZ  Oscar A.
                                             22   ARREGUI  Carlos L.
                                             25   GONZALEZ Lorenzo
                                             26   PLA Ricardo T.
                                             28   ALCOBE Pedro R.
                                             28   LONGONI Mauricio H.
                                             31   QUARLERI, Mario A.

 

SE INVITA A LOS SEÑORES ASOCIADOS A PARTICIPAR DE LAS REUNIONES Y ACTIVIDADES DEL ESCUADRON – RECORDAMOS QUE ES MUY IMPORTANTE PARA LA VIDA Y SUBSISTENCIA DE ESTA ASOCIACION LA INTEGRACION DEL GRUPO HUMANO QUE LA CONFORMA Y ASI EVITAR QUE SE CUMPLA EL DECALOGO DE COMO MATAR A UNA ASOCIACION

 

PARTICIPACION DEL ESCUADRON FENIX EN DISTINTAS ACTIVIDADES

4 DE AGOSTO –  DIA DE TIGRE  –  DESEMBARCO DE LINIERS

En la semana recibimos la invitación para concurrir al acto que se realizaría en el Partido de Tigre; a la ceremonia concurrieron con Bandera y Estandarte una delegación de la Asociación Civil compuesta por nuestro Presidente VGM Dr. Ignacio J Arcidiacono, Secretario VGM Sr. Carlos M. Rodríguez, Prosecretario VGM Sr. Roque G. Alegría y  el socio VGM Sr. Miguel A Cancrini, estaban presentes el Tcnl. (R) Luis A. Polo Secretario de las C.P.H.G.A.S., y Delegación de Veteranos de Guerra, Escuelas y Fuerzas Vivas del partido de Tigre

A continuación se detalla el acto según la fuente http://www.tigre.gov.ar/noticias/tigre-festejo-su-dia-con-una-gran-celebracion-cultural/
04 de agosto, 2015

Tigre festejó su día con una gran celebración cultural

Tras cumplirse 209 años del Desembarco de Santiago de Liniers al distrito, el Municipio conmemoró su fecha con un cálido encuentro que fusionó homenaje, danzas folklóricas, la música de la Orquesta Escuela de Rincón y otros aportes culturales que brindaron color a la jornada. El intendente de Tigre, Julio Zamora, acompañó a los presentes durante la celebración.
Los vecinos de Tigre ya tienen su día y es el 4 de agosto. Un día como hoy, pero de 1806, se dio la llegada al partido por parte de las tropas de Santiago de Liniers, que luego emprendieron la marcha para liberar a Buenos Aires, tomada en aquel momento por los ingleses. De esa manera, se dio una convocatoria que arrancó en la Plaza Daniel Cazón y luego en el Museo de la Reconquista, con numerosas actividades, tendientes a conmemorar esta fecha tan especial.

Al respecto, el intendente de Tigre, Julio Zamora, destacó: “Por ordenanza municipal, este es el Día de Tigre. Representa una de las fechas más importantes que vivió nuestra comunidad en defensa de nuestra patria con el desembarco de Liniers. A partir del momento en el que asumimos, comenzamos a darle forma a esta idea de retomar un festejo popular que en años anteriores había sido muy fuerte y luego fue decayendo. Creemos que es el día más importante que tuvo Tigre en materia histórica, que nos identifica y nos muestra como un pueblo valeroso”.
El director ejecutivo de la Agencia de Cultura, Daniel Fariña, expresó: “Estamos muy contentos por realizar un festejo que había quedado en el olvido. El mismo nació de un decreto del año 1955, siendo impulsado Martínez de Alegría, el Intendente de Tigre en aquel momento. Día a día intentamos que la gente tome conciencia de esta celebración y esperamos que el año que viene, como dijo el intendente Julio Zamora, realicemos una gran celebración”.
Como parte de la jornada, se colocaron ofrendas florales junto al busto de Santiago de Liniers; contaron con el acompañamiento de las banderas de ceremonia de los Veteranos de Malvinas y otras instituciones educativas, se entonaron además las estrofas del himno nacional junto a otras canciones populares, a cargo de la Orquesta Escuela de Rincón de Milberg. Luego disfrutó de danzas folklóricas, a cargo de bailarines de distintas agrupaciones de Tigre y el repertorio musical de Federico Pecchia, ganador del Pre-Cosquín 2010

“En 1806 Liniers desembarcó con sus tropas frente al Museo de la Reconquista, viniendo desde Montevideo. En este sentido, es muy interesante todo lo que se ha presentado para hacer de esta fecha, un gran festejo.  Esperamos que esta gesta siga creciendo cada vez más y sea recordada por toda la comunidad”, dijo Mabel Trifaro, presidenta del Instituto de Estudios Históricos del Distrito.

También se pudo ver la exposición de proyectos participantes del concurso Nacional de Escultura “Homenaje a Santiago de Liniers”, cuyo ganador será emplazado al aire libre, en el sitio histórico de la Plaza Daniel María Cazón del distrito.

Acompañaron a Julio Zamora: los concejales Rodrigo Molinos, Sandra Rossi, Verónica Caamaño, Marcelo Marina, Juan Baldo y Eva Pérez; la subsecretaria de Educación, Luciana Padulo; el subsecretario de Promoción Social, Fernando Mantelli; la directora del Programa de Orquestas Escuela de Tigre, Gisela Zamora; la inspectora jefa distrital de Escuela Públicas, Claudia Riggeri; el director general de Promoción e Inclusión Cultural, Alejandro Moyano; la directora general de Educación, Gloria Zingoni; el director general de Entidades Intermedias, Ariel Arnedo; el director general de Industrias Culturales, Juan Vitali; la directora coordinadora de Artes Escénicas, Marcela Rodríguez Blanco; el director general de Derechos Humanos de la Secretaría de Protección Ciudadana, Oscar Scotto; demás autoridades municipales; vecinos; entre otros.

Fuente  http://www.tigre.gov.ar/noticias/tigre-festejo-su-dia-con-una-gran-celebracion-cultural/

Un poco la historia… 4 agosto 1806

http://www.inmaculadatigre.com.ar/un-poco-la-historia-4-agosto-1806

Es bueno leer un poco la historia, porque como dice el Padre Edel Torrielli: “nos asustaríamos menos de las cosas que nos pasan hoy, si supiéramos que ya pasaron antes; y veríamos la vida con otros ojos”
Y entre luces y sombras es Dios que en todo escribe una historia de Salvación para los hombres.
Es bueno saber que “si la historia la escriben los que ganan; eso quiere decir que hay “otra” historia”
A modo de recreación les propongo estas para descubrir a Santiago de Liniers, su vida su testimonio, la reconquista de Buenos Aires y la celebración del bicentenario de la reconquista de Buenos Aires, el 12 de Agosto 1806 – 2006
En Europa, el 21 de octubre de 1805 la flota española es totalmente aniquilada por la inglesa en el desastre de Trafalgar y al año siguiente el emperador Napoleón da el golpe de gracia a los prusianos en la batalla de Jena. Los ingleses alentaban el propósito de aprovechar la decadencia y depresión de España para sucederla en la posesión de sus colonias.

Desembarco de Liniers en el río de Las Conchas, el 4 de agosto de 1806.  Acuarela de E. Biggeri, 1973.
1806-2006 Bicentenario de la Reconquista de Buenos Aires – Bicentenario de Nuestro Despertar Naciona
l

El más activo de los precursores del propósito independista bajo la protección británica era el venezolano Francisco de Miranda, inquieto personaje de la Ilustración que había actuado en la Revolución francesa y luego como consejero de la gran Catalina de Rusia, lo que prueba sus cualidades persuasivas y la extensión de sus vinculaciones. Un inglés amigo de Miranda y como éste de la rama gran Oriente de la masonería, el comodoro sir Home Riggs Popham, va a intentar la aventura de realizar esas ideas en nuestro Río de la Plata con una escuadra de ocho buques que traía a bordo mil doscientos hombres de desembarco comandados por el mayor general Guillermo Carr Beresford.
El virrey marqués Rafael de Sobremonte, alertado por el gobernador de Montevideo don Pascual Ruiz Huidobro, supuso que los barcos –por su tamaño- no podrían entrar al puerto de Buenos Aires, por lo cual se apresuró a mandar a Montevideo las escasísimas fuerzas veteranas con que contaba la capital del virreinato y ordenó el acuartelamiento de las milicias populares
Pero el 25 de junio de 1806 recibió con gran estupor la noticia de que los ingleses habían desembarcado en Quilmes y se dirigían sobre Buenos Aires. Rápidamente envió para detenerlos a cuatrocientos milicianos y cien bladengues mal armados, que fueron dispersados por el excelente fuego de las baterías inglesas y el de su disciplinada infantería.
Despejado el camino, el jefe inglés intimó la rendición de la ciudad. El brigadier Hilarión de la Quintana, a cargo de la defensa, vio la inutilidad de resistir y entregó la ciudad y el fuerte. El general Beresford tomó posesión del gobierno en nombre de Jorge III y obligó a las reparticiones de la administración a prestarle juramento de fidelidad. Con la facilísima conquista de Buenos Aires, los ingleses creyeron que habían ganado el virreinato para el imperio.
El General Beresford se instaló en el Fuerte y una nave inglesa fue despachada a Londres con un gran botín.
Escribiría el Dr. Mariano Moreno: “…yo he visto en la plaza llorar muchos hombres por la infamia con que se les entregaba, y yo mismo he llorado más que otro alguno cuando a las tres de la tarde del 27 de Junio de 1806 vi entrar 1600 hombres ingleses que, apoderados de mi patria, se alojaron en el Fuerte y demás cuarteles de esta
ciudad.”  El día 28 de junio, el General Beresford hizo izar en el Fuerte el pabellón de Gran Bretaña, saludándolo la artillería de mar y tierra.
Entre tanto, Sobremonte se había retirado hacia Córdoba a fin de organizar desde allí el rescate.
Por aquellos años, Buenos Aires tenía apenas 40 mil habitantes. En 1806 prácticamente no tenía ejército que la defendiera, apenas unos reservistas españoles, y eso lo sabían bien los británicos, merced a la labor de los espías que habían infiltrado entre los porteños. También conocían la existencia de un abultado tesoro, producto de la recaudación acumulada que no había podido ser remesada a España por la crisis en las comunicaciones marítimas. Esas fueron razones suficientes como para que las embarcaciones comandadas por William Beresford desembarcaran en el Río de la Plata, aún sin esperar el aval de la corona.
“Es que la flota inglesa incautó los barcos mercantes que estaban en el puerto, que pertenecían a las familias Alzaga y Pueyrredón, que justamente iban a ser los líderes de la Reconquista y la Defensa” “Al principio hubo una negociación con los ingleses: le ordenaron al virrey Sobremonte, entregar el tesoro que se había llevado, no porque se lo robara, sino porque tenía órdenes de protegerlo de los británicos, a cambio de que devuelvan los  barcos. Así y todo, les devolvieron sólo una parte”
Mientras, los habitantes de la ciudad se sintieron consternados y humillados por la derrota, según revelan las memorias de la época, y aun las de los mismísimos ocupantes, quienes advertían el rencor latente bajo las relaciones convencionales.
No faltó, por cierto, como el futuro terminaría acostumbrándonos, la facción que trató de congraciarse con el invasor y se ligó a su suerte: ya habían llegado hasta aquí las ideas de Francisco de Miranda.
Sobremonte reunía milicias en Córdoba, Ruiz Huidobro en Montevideo y don Juan Martín de Pueyrredón  y otros más reclutaban gente en la campaña. Sólo se necesitaba el jefe que coordinara estos esfuerzos dispersos y los organizara para la acción.
1º de julio de 1806. En una celda del convento de Santo Domingo, el capitán de navío francés al servicio del rey de España don Santiago de Liniers y Brémond mantiene una conversación secreta con el prior fray Gregorio Torres. Acaba de llegar a la ciudad. En las últimas jornadas ha permanecido al frente de la batería de la Ensenada, distanciado de los combates que culminaron con la derrota de las fuerzas del virreinato. Está decidido a lanzarse nuevamente a la lucha para liberar a Buenos Aires. Y así lo comunica, con emocionada determinación, al prior de Santo Domingo:

  • Estoy resuelto a hacerlo, reverendo padre. Hoy mismo, en el transcurso de la misa, he hecho ante la imagen sagrada de la Virgen un voto solemne. Le ofreceré las banderas que tome a los británicos si la victoria nos acompaña. Y no dudo que la obtendré si marcho a la lucha con la protección de Nuestra Señora.
  • La promesa no es vana. Nueve días más tarde, y después de ponerse al tanto de los trabajos de resistencia que organizan en la ciudad los grupos acaudillados por Martín de Alzaga,
  • Liniers se embarca en Las Conchas (en Tigre) y se dirige a la Banda Oriental para combinar operaciones con Ruiz Huidobro.

Beresford, entre tanto, exige y obtiene que le sea entregado el tesoro que en el momento del ataque a la ciudad fuera conducido por orden de Sobremonte a la villa de Luján.
Una partida de soldados británicos se dirige hacia esa localidad y trae de regreso, en un tren de carretas, los caudales reales. El dinero, que suma más de un millón de pesos fuertes, es entonces embarcado en una de las fragatas de Popham y conducido inmediatamente a Gran Bretaña.
Buenos Aires bulle ya en actividades conspirativas. Numerosos soldados británicos son inducidos a desertar, hecho que obliga a Beresford a lanzar un bando por el cual amenaza con la pena de muerte a todo aquel que incite a sus tropas a abandonar las filas.
Alzaga, entre tanto, trabaja activamente junto con sus compañeros, decididos a jugarse el todo por el todo para expulsar a los ingleses.
Entre los cabecillas de los grupos que actúan en la ciudad, se destaca Felipe Sentenach, el hombre que pone en marcha el “plan de las minas”, con el cual pretenden volar los emplazamientos de las tropas británicas: el fuerte y el cuartel de la Ranchería (este último ubicado en la actual esquina de Perú y Alsina).
Este proyecto no se limita únicamente a una operación contra los ingleses; tiene, también, proyecciones políticas: mientras excavan los túneles, los miembros del grupo señalan que, si la reconquista tiene éxito, ellos, en nombre del pueblo, convocarán a Cabildo Abierto para elegir los jefes que “supremamente han de gobernar hasta que otra cosa se determine por nuestro monarca”
La decisión de eliminar a Sobremonte del gobierno del virreinato surge, pues, con mucha anterioridad a la derrota de las fuerzas británicas. El virrey, con su retirada, se ha ganado el repudio de los criollos y españoles de Buenos Aires quienes, llegado el momento, no vacilarían en derrocarlo designando en su reemplazo al caudillo
de la reconquista, Santiago de Liniers.
La acción libertadora se encuentra ya en marcha.
Mientras en Montevideo Ruiz Huidobro y Liniers organizan con el entusiasta apoyo de la población las fuerzas que habrán de marchar sobre Buenos Aires, Pueyrredón reúne gran cantidad de paisanos de los partidos de San Isidro, Morón, Pilar y Luján. “Las primeras milicias estaban conformadas por un grupo de gauchos que por todo uniforme tenían una cinta celeste y blanca en el pecho, los colores de la Virgen de Luján, ya que en esa ciudad Pueyrredón organizó a su tropa”, 
“Las clases dirigentes locales eran sobre todo comerciantes españoles y algunos criollos. No hay que olvidar que el líder de la Defensa fue Martín de Alzaga, un comerciante español que después fue realista. Pero en ese momento no se hacía diferencia entre unos y otros: el español no era extranjero, a diferencia del inglés, que además no era católico. En 1806 la sociedad era hispano-criolla. Los españoles recién se van a considerar extranjeros después de 1813 o 1814.” 
También de la capital llegan centenares de hombres, ansiosos por participar en la lucha. Pueyrredón establece entonces el punto de concentración en la chacra de Perdriel, propiedad del padre de Manuel Belgrano, que estaba emplazada en los terrenos actualmente ubicados entre el Colegio Militar de la Nación y la Estación Villa Ballester-

4 de agosto de 1806, a las nueve de la mañana. 
En el fondeadero del río Las Conchas reina un movimiento extraordinario. Decenas de pequeñas embarcaciones se aproximan a la ribera provenientes de la Colonia del Sacramento, venciendo a favor de una neblina propicia pero habitual en el invierno local la dificultad de cruzar el río vigilado por los ingleses, y de ellas descienden los soldados de la fuerza expedicionaria de Liniers. 
El marino francés, que hace ya más de treinta años sirve a la corona de España, da así principio a la marcha que culminará con la reconquista de Buenos Aires. Del gobernador de Montevideo obtuvo seiscientos hombres, la tercera parte soldados regulares y el resto milicianos, que se sumaron a los trescientos marineros, y también a un puñado de franceses de un buque corsario que estaba a la sazón en la capital oriental. 
En menos de una hora las tropas terminan la operación de desembarco. 
Se resuelve pernoctar en el lugar (cerca y al amparo del Templo y a la custodia del Templo del Tigre, actual Parroquia Inmaculada Concepción de Tigre) para iniciar el avance al día siguiente.En el fondeadero del río Las Conchas reina un movimiento extraordinario. Decenas de pequeñas embarcaciones se aproximan a la ribera provenientes de la Colonia del Sacramento, venciendo a favor de una neblina propicia pero habitual en el invierno local la dificultad de cruzar el río vigilado por los ingleses, y de ellas descienden los soldados de la fuerza expedicionaria de Liniers. 
El marino francés, que hace ya más de treinta años sirve a la corona de España, da así principio a la marcha que culminará con la reconquista de Buenos Aires. Del gobernador de Montevideo obtuvo seiscientos hombres, la tercera parte soldados regulares y el resto milicianos, que se sumaron a los trescientos marineros, y también a un puñado de franceses de un buque corsario que estaba a la sazón en la capital oriental. 
En menos de una hora las tropas terminan la operación de desembarco. 
Se resuelve pernoctar en el lugar (cerca y al amparo del Templo y a la custodia del Templo del Tigre, actual Parroquia Inmaculada Concepción de Tigre) para iniciar el avance al día siguiente.

Los soldados deben soportar esa noche una violenta lluvia que, con breves interrupciones, habrá de prolongarse hasta el día 8. Ese temporal tiene decisiva influencia en el desarrollo de las operaciones pues Beresford, que se proponía salir de Buenos Aires para enfrentar a campo abierto a las columnas de los criollos, se ve obligado a permanecer en la ciudad. Desprovisto de tropas de caballería, el general inglés considera imposible marchar a pie con sus soldados por los caminos que la lluvia ha convertido en ríos de barro.

Las tropas españolas y criollas acometen, sin embargo, la dura travesía por el lodazal. Salvo una compañía de dragones y la caballería voluntaria que comanda Pueyrredón, que pocos días antes había sufrido un revés en la chacra de Perdriel, el resto de la fuerza debe marchar a pie.
El 10 de agosto el ejército acampó en los Corrales de Miserere (actual Plaza Once), y desde allí le intimó a Beresford la rendición, dándole quince minutos para responder.
Ambos ejércitos disponían de poco más de mil efectivos, pero la diferencia estaba en la preparación, adiestramiento, equipamiento, armamento y experiencia.
La negativa del jefe inglés dio la señal de la marcha. Liniers dirigió su tropa al Retiro, en cuya plaza de toros (aproximadamente en la actual esquina de  Santa Fe y Maipú) se había fortificado el enemigo.

Se combatió todo el día 11 desde la madrugada, con gran ardor por ambas partes.
Al anochecer, los ingleses, con su jefe a la cabeza, que había dirigido la acción todo el día, se replegaron hacia la plaza Mayor y el fuerte.
En la ciudad, Beresford verifica con alarma la creciente hostilidad de la población.
Mientras, por el contrario, Liniers no dejaba de incorporar entusiastas voluntarios.
Al caer la tarde, arriba al fuerte el capitán brigadier Hilarión de la Quintana, quien presenta a Beresford una intimación de rendición. Este último la rechaza en caballeresco mensaje y, temiendo un sorpresivo ataque nocturno, atrinchera sus fuerzas en torno de la plaza Mayor.
Hombres y cañones son emplazados en el fuerte, la recova y los edificios y calles que rodean la plaza. El temido asalto, sin embargo, no se produce todavía.
Los cañones son arrastrados a pulso, a través del barro, por cuadrillas de muchachos. Toda la ciudad está ya en rebelión. Desde las azoteas y balcones se hace fuego de fusilería sobre las tropas inglesas que intentan abandonar la plaza para salvar al destacamento del Retiro. Allí los hombres de Liniers consiguen aplastar rápidamente la resistencia de los británicos.
Beresford enfrenta ahora una situación desesperada.
Desde todas las direcciones convergen sobre la plaza grupos de la fuerza enemiga, avanzando a través de los techos y azoteas. Uno a uno, los puestos avanzados británicos son aniquilados.
Es necesario tomar una decisión antes de que sea demasiado tarde.
Esa misma mañana Popham baja a tierra y sostiene una dramática conferencia con Beresford. Los dos jefes comprenden que la aventura ha terminado, y que es preciso actuar cuando aún queda tiempo para salvar a la tropa. Resuelven entonces embarcar esa misma noche, en el muelle de la ciudad, a todos los heridos y a las mujeres e hijos de los soldados que, como era común en la época, acompañaban a la tropa en las campañas de larga duración.
Las tropas, apenas despunte el día, abandonarán la ciudad y se dirigirán a marcha forzada al puerto de la Ensenada, donde se embarcarán inmediatamente.
Sin embargo, el ejército de Liniers y el pueblo de Buenos Aires impedirán que los británicos concreten su propósito.

12 de agosto de 1806.
Por las calles que conducen a la plaza Mayor, avanzan en tropel las fuerzas de la reconquista, envueltas en el humo de las explosiones y el retumbar de los disparos.
Liniers, instalado con sus lugartenientes en el atrio de la iglesia de la Merced, ha perdido el control de las operaciones: sus soldados, mezclados con el pueblo que pelea a mano desnuda, no escuchan ya las voces de los oficiales, y se lanzan en un solo impulso a aniquilar al enemigo. Un diluvio de fuego se desata sobre las posiciones británicas en la plaza. Allí, al pie del arco central de la Recova, está Beresford, con su espada desenvainada, rodeado de los infantes escoceses del regimiento 71. Esta es la última resistencia.
Las descargas incesantes abren sangrientos claros en las filas británicas. El jefe inglés comprende que ya no es posible continuar la lucha, pues sus tropas serán aniquiladas hasta el último hombre. Ordena entonces la retirada hacia el fuerte. Allí, momentos más tarde, iza la bandera de parlamento.
Volcándose como un torrente en la plaza, las tropas y el pueblo llegan hasta los fosos de la fortaleza, dispuestos a continuar la lucha y exterminar a cuchillo a los británicos.
En esas circunstancias, una vez más Hilarión de la Quintana es enviado por Liniers a negociar la rendición.
Esta deberá ser sin condiciones.
La muchedumbre, terriblemente enardecida, es a duras penas contenida. Se exige a gritos que Beresford arroje la espada. Un capitán británico lanza entonces la suya, en un intento por calmar a la multitud. Pero eso no conforma a la gente y Beresford debe aceptar, aun antes de que sus soldados hayan depuesto las armas, que una bandera española sea enarbolada sobre la cima del baluarte.
Liniers está ahora a pocos metros de la entrada de la fortaleza, aguardando la salida de su rival vencido.
Beresford, acompañado por Quintana y otros oficiales, marcha hacia Liniers a través de la multitud que le abre paso.
El encuentro es breve. Los dos jefes se abrazan y cambian muy pocas palabras.
Liniers, después de felicitar a Beresford por su valiente resistencia, le comunica que sus tropas deberán abandonar el fuerte y depositar sus armas al pie de la galería del Cabildo.
Las fuerzas españolas rendirán, como corresponde, los honores de la guerra. A las 3 de la tarde del 12 de agosto de 1806, el famoso regimiento 71 desfila por última vez en la plaza Mayor de Buenos Aires.
Con sus banderas desplegadas los británicos marchan entre dos filas de soldados españoles que presentan armas, hasta el Cabildo, y allí arrojan sus fusiles al pie del jefe vencedor.
La invasión fue un acto de piratería con uniforme, como lo demuestra el robo del tesoro, pero sobre todo, parte de un proyecto comercial y político de Gran Bretaña, que había experimentado su Revolución Industrial y buscaba mercados en todo el mundo. Habían tomado el Cabo de Buena Esperanza, posesión holandesa en África, y desde allí vinieron por Buenos Aires, una plaza fundamental para entrar en América del Sur. Eso justificó que no se dieran por vencidos e intentaran con una segunda invasión.

14 de agosto de 1806.
En Buenos Aires reina una enorme agitación. Se ha difundido la noticia de que el virrey Sobremonte regresa a la capital, decidido a reasumir el gobierno. Esto para los porteños es inaceptable. Grupos de exaltados recorren las calles, exigiendo a gritos su destitución. Frente al Cabildo, donde se hallan reunidos en asamblea extraordinaria los principales hombres de la ciudad, se concentra una inmensa muchedumbre, dando mueras al virrey y aclamando al héroe de la reconquista.
En el interior del Cabildo la asamblea se desarrolla desordenadamente, bajo la presión de la gritería que llega desde la plaza.   Sobremonte debe ser separado del mando, ésa es la opinión multitudinaria. Sin embargo, los funcionarios españoles de la Audiencia tratan de impedir que se concrete esa medida. Para ellos, el virrey no puede ser privado en forma alguna de su cargo, pues eso implicaría un atropello contra la autoridad del rey. Contra esos argumentos se levanta la airada respuesta de varios asambleístas.
Uno de ellos, el criollo Joaquín Campana, afirma resueltamente: ¡Es el pueblo, para asegurar su defensa, el que tiene autoridad para decidir quién habrá de gobernarlo!
Claro, el júbilo de Buenos Aires era inmenso, así como su entusiasmo por el jefe que había decidido la victoria. Liniers aparecía a los ojos de todos como el caudillo natural, como el conductor providencial y necesario. A ello contribuía, sin duda, la subsistencia del peligro, ya que la escuadra inglesa continuaba dueña del río y esperando refuerzos para intentar el desquite.
En la plaza la agitación degeneró en tumulto. Juan Martín de Pueyrredón se asomó a los balcones del Cabildo e incitó a la multitud a exigir la entrega inmediata del poder a Liniers. La gente se arremolina y atropella contra los guardias que custodian las entradas del edificio. Muchos consiguen irrumpir en el recinto donde se celebra la reunión, y exigen enardecidos que se proceda sin más trámite a acatar la voluntad popular.
En medio del desorden, los miembros de la Audiencia abandonan el Cabildo, para provocar, con su ausencia, la disolución de la Asamblea. No logran, empero, su propósito.
Los que permanecen en el edificio ponen término a la discusión y designan a Liniers jefe militar de la ciudad. Al tener noticia del nombramiento, la multitud estalla en una ovación ensordecedora. Así, la jornada del 14 de agosto marca el fin de toda una época. El pueblo de Buenos Aires, al imponer la designación de su caudillo ha ejercido por primera vez su soberanía.
A partir de entonces, Liniers desplegó una extraordinaria actividad, dando muestras de sus dotes de organizador. En once meses convirtió a una población de tenderos y contrabandistas en una verdadera república militar. Formó distintos cuerpos de infantería, agrupándolos por sus orígenes locales o raciales, seis escuadrones de caballería y un cuerpo de artilleros.
El caudillo crea así un nuevo ejército que nada tiene que ver con la fuerza profesional que hasta entonces existía en el virreinato. El suyo será un ejército popular, una milicia con sus jefes y oficiales elegidos por la propia tropa, y que es el origen de los grados de toda la oficialidad del ejército de la Independencia.
El enemigo fondeado en la boca del estuario, a la vista de Montevideo, siguió recibiendo refuerzos de Inglaterra, de tal forma que a mediados de 1807, la ciudad debió hacer frente a una flota de veinte barcos de guerra y noventa transportes y a un ejército de desembarco de doce mil hombres aguerridos, con caballería y la mejor artillería de la época, bajo el mando del general John Whitelocke.
Para oponérsele, Liniers contaba con ocho mil seiscientos combatientes. Menos de la décima parte eran veteranos y su equipamiento lastimoso.
Pero, claro, también contaba con un pueblo de pie.
Muchos años después Manuel Gálvez en una novela iba a revelar el arma secreta de la eficacia de la resistencia criolla ante la superioridad militar británica: Decía uno de sus personajes que ante la prepotencia de la herejía inglesa resultó imbatible la combinación armónica pero explosiva entre el rezo del santo Rosario y el aceite hirviendo.   

Fuente:  http://www.inmaculadatigre.com.ar/un-poco-la-historia-4-agosto-1806
       

Invitación –   Misa -103º Aniversario Creación de la Fuerza Aérea Argentina-.

12 de agosto de 2015 Misa por el 103º Aniversario de la F.A.A.

Nuestra Asociación Civil Escuadrón Fénix Veteranos de Guerra participo de la presente ceremonia religiosa con la participación de los socios y Vocales VGM Lic. Rubén C. Álvarez y VGM Sr. Víctor A. De la Fuente

Noticias sobre la Ceremonia Religiosa
http://www.noticiasenvuelo.faa.mil.ar/

DAMOS LAS GRACIAS POR LA CREACIÓN DE NUESTRA FUERZA AÉREA”
Fueron las palabras de monseñor Pedro Candia durante la misa en conmemoración del 103º aniversario de nuestra institución
Por Alf. Natalia Urquiza / Fotos: C 1º Virginia Canelo

Durante la mañana del 12 de agosto en la Catedral Castrense “Nuestra Señora Stella Maris” se realizó la misa para celebrar los 103 años de la Fuerza Aérea Argentina (FAA).
En esta oportunidad estuvieron presentes el jefe de Estado Mayor General de la FAA, brigadier general “VGM” Mario Miguel Callejo, el subjefe, brigadier mayor “VGM” Rodolfo Centurión; el titular del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, teniente general Luis Carena; los representantes de los jefes de la Armada y el Ejercito; personal militar superior, subalterno y civil de nuestra Institución.
Mientras el Coro de la FAA amenizaba este momento tan especial, el monseñor Candia, titular del Obispado Castrense de Argentina, comentaba: “La vida de servicio se ve plasmada cuando se abraza una vocación como es la vida militar. Tal es la entrega a esta vocación que se jura entregarlo todo por la Patria”. Y agregó: “La Virgen de Loreto conceda todo lo que la Fuerza Aérea necesita en este nuevo aniversario, anime a quienes trabajamos a diario y bendiga a quienes ofrendaron su vida por esta pasión”.

MISA DE ACCIÓN DE GRACIAS POR EL 103 ANIVERSARIO DE LA F. A. A.
En la mañana de ayer, en la Catedral Castrense Stella Maris, tuvo lugar la Santa Misa de Acción de gracias por el 103 aniversario de la creación de la Fuerza Aérea Argentina.
La celebración estuvo presidida por Monseñor Pedro Candia, Administrador Diocesano de nuestro Obispado, junto al Padre Ricardo González, Capellán Mayor de la Fuerza Aérea; el Padre Oscar Naef, Capellán Mayor del Ejército; Monseñor Germán Carmona, Capellán Mayor de la Armada; el Padre Rubén Bonacina, Capellán Mayor de la Gendarmería; el Padre Diego Tibaldo, Capellán Mayor de la Prefectura y miembros del Clero Castrense que prestan servicio pastoral en el ámbito de la Fuerza Aérea.
Estuvieron presentes el Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea, Brigadier General Mario Miguel Callejo; el Subjefe, Brigadier Mayor Rodolfo Centurión; el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Teniente General Luis Carena; el Subjefe, Brigadier Mayor Arturo Emilio Infante; altas autoridades representantes de la Armada y el Ejército y miembros de la fuerza homenajeada.

 Fuente http://obispadocastrenseargentina.org/2015/08/misa-de-accion-de-gracias-por-el-103-aniversario-de-la-fuerza-aerea-argentina

13 de agosto de 2015 – Actos en el Museo Nacional de Aeronáutica por el 103º Aniversario Creación de la Fuerza Aérea Argentina.

Nuestra Asociación Civil Escuadrón Fénix Veteranos de Guerra, recibió la Invitación por parte de las autoridades del Museo Nacional de Aeronáutica y de la Asociación Amigos del M.N.A., participando del presente acto el socio y Vocal. VGM Lic. Rubén C. Álvarez.

A partir del día de la fecha se exponen en la Sala Malvinas del Museo Nacional de Aeronáutica, los cuadros con la nómina oficial y completa de todo el personal que la Institución desplego en el año 1982, con motivo del Conflicto del Atlántico Sur, a sus Bases Aéreas en el continente y en las Islas Malvinas. Alcanzando un total de 7.144 efectivos entre oficiales, suboficiales, soldados, personal civil y civiles convocados.

Noticias sobre el Acto
Fuente: http://www.noticiasenvuelo.faa.mil.ar/

LOS PULQUI I Y II FUERON DECLARADOS BIENES HISTÓRICOS NACIONALES
En una ceremonia encabezada por el Ministro de Defensa, Ing. Agustín Rossi, se oficializó la distinción a estas memorables aeronaves
Por Lic. Cecilia Vergara / Fotos por C1º Virginia Canelo

Durante el mediodía del 13 de agosto en las instalaciones del Museo Nacional de Aeronáutica (MNA), donde se encuentra la muestra estática de aeronaves, se desarrolló una ceremonia en la que se declaró a las aeronaves Pulqui I y II como bienes históricos nacionales.
El ministro de Defensa, Ing. Agustín Rossi, y el titular de la Fuerza Aérea Argentina (FAA), brigadier general “VGM” Mario Miguel Callejo, encabezaron el evento acompañados por autoridades del Ministerio de Cultura y de la FAA.
El acto comenzó con la proyección de un video documental que detalló la historia de la construcción de los aviones Pulqui I y II en la Fábrica Militar de Aviones. A continuación, el ministro Rossi entregó al brigadier general Callejo una copia del documento que declara a las mencionadas aeronaves como bienes históricos nacionales.
La distinción fue propuesta por la Comisión Nacional de Monumentos de Lugares y de Bienes Históricos y firmada por la presidente de la Nación argentina, Dra. Cristina Fernández de Kirchner, en el Decreto 899/2015 con fecha 20 de mayo de 2015 en el que se establece que el motivo de este reconocimiento es que el Pulqui fue un avión a reacción diseñado y construido en la República Argentina, siendo el primer avión de este tipo en fabricarse en Latinoamérica y el noveno en todo el mundo.
Para finalizar el acto, la Banda Militar de Música “Jorge Newbery” de la Base Aérea Militar Morón, a cargo del alférez Miguel Toscano, interpretó la tradicional Diana de Gloria.

PRESENTACIÓN DE CUADROS DE MALVINAS

Se llevó a cabo en el Museo Nacional de Aeronáutica y en ellos se pueden observar la nómina del personal que participó en el Conflicto del Atlántico Sur
Por Lic. Laura Artuso / Fotos por C1º Virginia Canelo

En el marco de los festejos por el 103º Aniversario del Día de la Fuerza Aérea Argentina (FAA), el 13 de agosto la Dirección de Malvinas e Islas del Atlántico Sur tuvo el honor de presentar en el Museo Nacional de Aeronáutica, la nómina oficial y completa de todo el personal que la Institución desplego en el año 1982, con motivo del Conflicto del Atlántico Sur, a sus Bases Aéreas en el continente y en las Islas Malvinas. Alcanzando un total de 7.144 efectivos entre oficiales, suboficiales, soldados, personal civil y civiles convocados.
Las autoridades presentes fueron el ministro de Defensa, Ing. Agustín Rossi; el jefe de Estado Mayor General de la FAA, brigadier general “VGM” Mario Miguel Callejo; autoridades del Ministerio de Cultura; el secretario general del Estado Mayor General de la FAA, brigadier Alfredo Amaral; el titular de la Dirección Malvinas e Islas del Atlántico Sur, comodoro mayor “VGM” Alejandro Vergara; el director del Museo Nacional de Aeronáutica, comodoro Alejandro Iazzolino, Veteranos de Malvinas e invitados especiales.
La Banda de Música de la Base Aérea Militar Morón “Jorge Newbery” fue la encargada de musicalizar tan emotivo momento.
El comodoro mayor Alejandro Vergara fue el encargado de presentar los cuadros y de explicar a todos los presentes que “la nómina de este personal se presenta en cuatro cuadros ordenados alfabéticamente, los cuales conformaron como parte integrante las Bases Militares Trelew, Comodoro Rivadavia, San Julián, Santa Cruz, Río Gallegos, Río Grande, BAM Malvinas y BAM Cóndor en las Islas” .
También comentó que “se presentan los primeros cuatro cuadros relacionados con las Unidades y Escuadrones desplegados a las mencionadas Bases Aéreas, en los cuales se pueden observar todos sus integrantes: tripulantes de los aviones de transporte Hércules C-130, pilotos, mecánicos y especialistas que asistieron a sus respectivos Sistemas de Armas de combate: Douglas A 4 y B y Mirage M 5 Dagger, como así también el referido a los comandos del Grupo de Operaciones Especiales (GOE), quienes fueron los primeros de la Fuerza Aérea en pisar suelo Malvinense”.
“Cada uno de ellos, se presentan en el mismo formato y dimensiones, incluyendo a todas las Unidades, Organismos y Escuadrones que participaron en el Conflicto, destacándose el escudo de cada uno de ellos. Y en forma muy especial el personal que ofrendó su vida por la Patria, testimoniándose de esta manera, el recuerdo y gratitud de la Institución hacia todos nuestros héroes, aquellos que patrullan en forma permanente nuestro cielo en Malvinas y a todos aquellos que regresaron con honor a sus respectivos destinos”, concluyó el comodoro mayor.
Luego, el capellán de la BAM Morón, padre Hernán Ustariz, realizó una invocación religiosa.
A continuación, el titular de la FAA se dirigió a todos los presentes manifestando: “Como todos saben en cada formación que la Fuerza Aérea realiza son testigos que siempre invocamos o recordamos a nuestros héroes. Pero ha llegado el momento de recordar a los que combatieron y a los que volvieron, en tal sentido mi reconocimiento a la Dirección Malvinas e Islas del Atlántico Sur que ha sido también la encargada de estos cuatro cuadros con la nómina de los 7.144 personas entre hombres y mujeres que participaron del Conflicto por parte de la Fuerza Aérea. En cada uno de los cuadros están los escuadrones aéreos con la foto de sus pilotos y con el nombre de sus mecánicos que han intervenido. Esto va a quedar plasmado y vamos a completar, en el tiempo sucesivo, los demás escuadrones para estar exhibidos en la Sala de Malvinas del Museo como testimonio permanente de la participación de la Institución en Malvinas”.

ESPACIO ANTÁRTICO EN EL MUSEO NACIONAL DE AERONÁUTICA
Se inauguró el sector dedicado a la actividad aeronáutica en el Continente Blanco
Por Lic. Cecilia Vergara / Fotos por C1º Virginia Canelo

Durante la tarde del 13 de agosto, en el Museo Nacional de Aeronáutica (MNA), emplazado en la Base Aérea Militar Morón, se realizó una visita al área dedicada a la Antártida Argentina con motivo de su inauguración.
A este recorrido asistió el ministro de Defensa, Ing. Agustín Rossi, junto al titular de la Fuerza Aérea Argentina (FAA), brigadier general “VGM” Mario Miguel Callejo, quienes acompañados por el subjefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, brigadier mayor “VGM” Arturo Infante y al director general de Salud, brigadier mayor “VGM” Miguel Lucero, conocieron las nuevas instalaciones, guiados por Diego Díscoli, personal civil del MNA.
En diálogo exclusivo con Noticias en Vuelo, Diego, abocado a la investigación de esta área de asuntos antárticos del MNA, se refirió a este sector como un “diorama escenográfico que relata una situación antártica, el despliegue de lo que fue la Patrulla Soberanía, donde la pista se hizo a pico y pala, con trabajo de gente durmiendo en carpas. Todo ese esfuerzo es el que quisimos relatar en esa trayectoria”.
Este espacio dedicado no solamente a la Base Marambio, sino a todas las actividades históricas en la Antártida, surgió del área de museología del Museo y para su realización, contó con el apoyo de museólogos, de la bibliotecaria Carmen Aranda, de las Divisiones Técnica y Mantenimiento del MNA y del área de diseñadores gráficos de la División Comunicación Social y Fotografía de la Secretaría General.
En palabras del personal civil Díscoli, la iniciativa surgió “para que la gente que viene a visitar el Museo conozca el accionar de la aeronáutica en la Antártida con el correr de los años, desde los primeros vuelos argentinos, la llegada del Ejército y la creación de la primer Base”. Es así que, en el diorama escenográfico “se cuenta a través de una cronología, los distintos hechos que hacen que hoy en día haya la cantidad de gente trabajando en la Antártida que hay y las Bases que tenemos. Esto se hizo posible con una gran ayuda: el avión, la aeronáutica y todo lo que eso representó”.
“Antes teníamos muchas piezas de la Antártida pero no estaban armados en una Sala que relate los hechos concretos. Hoy contamos con aviones como el Douglas DC-3, montañés, uno de los primeros aviones en aterrizar en la Antártida, al igual que el avión Beaver, de dotación antártica, a los que se puede entrar y conocer de adentro; las orugas que son los vehículos antárticos; las carpas, los trineos, los picos y palas; pertenencias del vicecomodoro Marambio, uno de los primeros en sobrevolar la Antártida, y del capitán Mario Olezza, uno de los comandantes del DC-3”, finalizó orgulloso Diego Díscoli.
Para finalizar, se invitó a todos los presentes a un ágape.

INVITACION – 10 de Agosto – Aniversario de la Fuerza Aérea Argentina-.

14 de agosto de 2015 Celebración por el 103º Aniversario de la Creación de la F.A. A.

Nuestra Asociación Civil Escuadrón Fénix Veteranos de Guerra, recibió la Invitación por parte de las autoridades de la Fuerza Aérea Argentina para participar de la Ceremonia, concurriendo con Bandera y Estandarte los asociados, Secretario VGM Sr. Carlos M. Rodríguez, Prosecretario VGM Sr. Roque G. Alegría, Tesorero VGM Sr, Adrián M Petroccello, Protesorero VGM Sr. Robel E. Bertoglio, Vocales VGM Sr. Calos L Miranda, VGM Sr. Pedro R. Alcobe, VGM Sr. Víctor A. De la Fuente, Junta Fiscalizadora Titular VGM Sr. Aldo J. Pignato, VGM Sr. Fernando Soldán, VGM Lic. Marcelo E. Ducuing y el Socio Amigo de la Institución Jorge E. Páez (CPHAM)

Desarrollo de la ceremonia

Fuente http://www.noticiasenvuelo.faa.mil.ar/articulos.asp?idn=1210

“103 AÑOS CUSTODIANDO EL CIELO ARGENTINO”
Bajo este lema, la Fuerza Aérea celebró un nuevo aniversario con una ceremonia en la Base Aérea Militar Morón. Fue encabezada por el titular de Defensa, acompañado por el jefe de la Institución
Por 1er Ten Laura Pereyra. Fotos: Div. Fotografía de la FAA

El día amaneció gris, frío y lluvioso. Todo estaba listo para la celebración y el clima, que no da tregua por estas fechas, parecía influir de manera negativa en el festejo. Pero no fue así. Al igual que el 25 de mayo de 1810, autoridades de la Fuerza Aérea, del ministerio de Defensa y del municipio de Morón, se congregaron en un hangar de la Base Aérea Militar -situada en esa ciudad del conurbano bonaerense- con el mismo espíritu de júbilo que aquellos hombres.
El acto central se desarrolló el viernes 14 de agosto en horas del mediodía, con la presencia del ministro de Defensa, Ing. Agustín Rossi; el jefe del Estado Mayor General (JEMG) de la Fuerza Aérea Argentina (FAA), brigadier general “VGM” Mario Miguel Callejo y el titular de la BAM Morón y de la Agrupación “Fuerza Aérea Argentina”, comodoro Carlos Grossona. Asimismo, se sumó a la celebración un sinnúmero de autoridades nacionales, provinciales y municipales, además de invitados especiales y público en general.
En el marco del 103° Aniversario de la Fuerza Aérea, se realizó un homenaje a todos aquellos hombres que dejaron páginas llenas de gloria, audacia, esfuerzo y dedicación a lo largo de estos años así como también se renovaron los testimonios de reconocimiento a los 55 hombres de nuestra Institución que perdieron la vida en la Guerra de Malvinas con un minuto de silencio.
La ceremonia se inició con los estrofas del Himno Nacional en la voz del tenor Gabriele Capurro y los acordes de la Banda de Música Especial de la Fuerza Aérea integrada por la Banda compuesta por representantes de la Orquesta de Concierto, denominada “Armando Nalli” en homenaje a los pioneros de la Institución, además de las bandas “Alas Argentinas” (EMG), “Jorge Newbery” (BAM Morón); “Cabo Teodoro Fels” (Liceo Aeronáutico Militar) y “Benjamín Matienzo” (Instituto Formación Ezeiza
Luego, el administrador del Obispado Castrense de Argentina, monseñor Pedro Candia, ofreció una invocación religiosa a la vez que, para asombro de los presentes, el capellán mayor de la FAA, presbítero Ricardo González, leyó el mensaje enviado especialmente por el Papa Francisco para recordar un nuevo aniversario de nuestra Institución.
En la ocasión, se recordaron tres hazañas que cumplieron 50 años y, para ello, el titular de la FAA entregó presentes a los tripulantes que participaron de esos hitos y a sus familiares. Estas proezas fueron:
•   Doble vuelo transpolar transantártico que se llevó a cabo en noviembre de 1965 a bordo de un avión Douglas C-47 TA-05 junto al apoyo de dos Pipper P-05 y P-06.
•   “Operación Socorro Avro Lincoln”, desarrollada entre los días 28 y 29 de octubre del mismo año que incluyó varios vuelos antárticos con el objetivo de arrojar con paracaídas repuestos para el Douglas C-47 y practicar a la vez observación meteorológica. En la ocasión, el Avro Lincoln realizó la travesía Rio Gallegos-Base Belgrano-Río Gallegos que representó una navegación ininterrumpida de 20 horas y 27 minutos de vuelo, con un recorrido de 6.720 kilómetros convirtiéndose así en la operación aérea de mayor duración sobre la Antártida Argentina.
•   Primer cruce del Océano Atlántico. El 23 de mayo de 1965 el biturbohélice IA-50 Guaraní G-2 cruzó el       Océano hacia Europa, siendo el primer avión sudamericano en presentarse en el Salón Internacional de Aeronáutica y el Espacio, en Francia.
En este sentido, también se otorgó la distinción “Héroes de Malvinas” a la “Comisión de Familiares de caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur”, de acuerdo a una resolución del JEMG (con fecha del 3 de abril de 2014) destinada a homenajear a aquellas personas, organizaciones y estados que contribuyen a generar conciencia aeronáutica.
Asimismo, el brigadier general Callejo entregó un presente al personal civil superior Clase I Armando Cabuche, al cumplir 50 años de labor ininterrumpida en el ámbito institucional y obsequió la distinción “Amigos de la Fuerza” a la Municipalidad de Morón, que fue recibida por el intendente, Lic. Lucas Ghi.
“La conmemoración de un nuevo aniversario de la Fuerza Aérea Argentina, nos convoca en las instalaciones de esta histórica unidad, con la finalidad de rendir el justo homenaje a los precursores de la aviación militar y a todos quienes a lo largo de su ya centenaria historia han contribuido, ofreciendo hasta sus propias vidas, al engrandecimiento de nuestra Institución”, inicia su discurso el titular de la FAA.
Tras un racconto por los logros alcanzados en su gestión hasta el momento, Callejo se dirigió muy especialmente a quienes hoy integran las filas activas de la Institución -tanto en el país como en el exterior-, para expresar el orgullo que siente al conducir los destinos de la Fuerza Aérea.
Y recalcó contundente: “Poseemos un pasado que nos honra, un presente que nos alienta y un futuro que sabrá convocarnos para continuar trabajando con idéntica dedicación y entrega, desde el rol que desempeñemos dentro de la institución, en pos del engrandecimiento de nuestra Patria”.

“LA MAYORÍA DE LOS QUE INGRESARON A LA FUERZA AÉREA LO HICIERON CON UNA VALIJA LLENA DE SUEÑOS” 
Tras las palabras del brigadier general, hizo lo suyo el ministro de Defensa, expresando que “siempre es bueno recordar, homenajear y poner en valor las acciones de aquellos que en algún momento y bajo alguna circunstancia, enorgullecieron a la Fuerza Aérea Argentina (…) Mi recuerdo permanente a los que trabajaron por construir una Fuerza importante, activa, con mística y con valores que defender
Al comentar que esta es la tercera vez que encabeza un aniversario de la Fuerza Aérea, antes de finalizar su mandato manifestó su deseo de transmitir algunas reflexiones acerca de su mandato: “La primera de ellas es un fuerte reconocimiento a su personal, empezando por quién es el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea, el brigadier general Mario Callejo. Tengo que decir, con honestidad intelectual, que me he encontrado con un oficial de jerarquía, veterano de Guerra de Malvinas, que en cada acción en estos años ha privilegiado por sobre todas las cosas el bienestar, el desarrollo y el engrandecimiento de la Fuerza que le tocaba presidir. También felicito a todo su cuadro de conducción que lo ha acompañado en esta gestión”.
Además, se dirigió a los más jóvenes y les recordó que están integrando una institución ejemplar de la Nación y que dependerá de ellos mantenerla en ese lugar, como lo soñaron sus precursores. “La mayoría de los ingresaron a la Fuerza Aérea lo hicieron con una valija llena de sueños, detrás de una profunda vocación militar (…) pero también en esos sueños había muchísimo de vocación de servicio, de engrandecer al país, de aportar a la construcción de la Nación”, afirmó Rossi.
El funcionario también hizo una síntesis de los logros alcanzados en materia de Defensa, relacionados básicamente con los dos objetivos que el brigadier general Callejo le planteó al iniciar su gestión ministerial y que se encuentran en pleno proceso: refuncionalizar el Hércules C-130 y reemplazar el sistema de armas Mirage que se desprogramará en diciembre.
En este sentido, explicó que un Hércules que está siendo modernizado en Estados Unidos estará listo para ese mes a la vez que otros cuatro serán refaccionados en la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), lo que implicará treinta años más de vida útil de este sistema de armas.
Además, enumeró todas las acciones inherentes a la posición alcanzada actualmente por la industria nacional y habló acerca de la incorporación de dos aeronaves destinadas para Líneas Aéreas del Estado (LADE) en los próximos 60 días con el fin de mejorar su servicio en la Patagonia; la renegociación para la incorporación de más helicópteros rusos MI-17; la actividad de radarización que se viene haciendo desde 2003 -cuando Argentina decidió fabricar sus propios radares de defensa- y la remotorización de los aviones Pucará en la FAdeA, que se encuentran cumpliendo funciones en el Escudo Norte como caza interceptores.
“Lo más importante de cada una de las instituciones armadas de la Argentina no son los radares, ni los aviones, ni los helicópteros, ni los tanques, ni los fusiles… Son ustedes: el personal humano que la integra. A ese (personal) tratamos de cuidar, de motivar, de potenciar. A ese he tratado durante estos dos años de transmitirles la importancia que tiene la construcción de una Nación”.
La ceremonia finalizó con la entonación de la marcha que distingue a la Fuerza Aérea, “Alas Argentinas”, que fue interpretada al unísono y con gran emoción por todos los presentes.

POR LA FUERZA AÉREA, ¡SALUD! 
Luego de la ceremonia central, Callejo encabezó un ágape en las instalaciones del Museo Nacional de Aeronáutica donde brindaron de manera simultánea por medio de una teleconferencia, personal destinado en la misión de paz en Haití, la Base Marambio y las Brigadas Aérea de El Palomar, Paraná (Entre Ríos), Reconquista (Santa Fe), El Plumerillo (Mendoza), Villa Reynolds (San Luis) y Tandil.
Frente a la pantalla gigante y observando a cada uno de los que esperaban expectantes las palabras del brigadier general éste afirmó: “Desde acá, desde la Base Aérea de Morón, estamos enlazados con nuestro personal que está desplegado en Haití y en la Base de Marambio, lejos de su Patria y de sus familias y con las distintas unidades ubicadas a lo largo y a lo ancho de nuestra República Argentina. Los invito a levantar la copa por los 103 Años de la Fuerza Aérea Argentina y los insto a que seamos capaces de enfrentar los desafíos de defender la soberanía de nuestro aeroespacio. Por la Fuerza Aérea Argentina, ¡Salud!

ASISTENCIA PERFECTA
Como cada año, representantes de la Fuerza Aérea de todo el país; de las Fuerzas Armadas y de Seguridad y organizaciones amigas se sumaron al festejo. Entre ellos se encontraban: integrantes del Escuadrón Fénix; del Aeroclub Argentino; de la Escuela de Aviación Militar; la Escuela de Suboficiales, el Instituto de Formación Ezeiza, el Liceo Aeronáutico Militar; representantes del Cuartel General del EMG; personal militar de distintos organismos de la Guarnición Aérea Buenos Aires; la I Brigada Aérea de El Palomar; la VII de Moreno; la Dirección de Vigilancia y Control del Aeroespacio; las Bases Aéreas Militares de Morón y Mar del Plata; las dirección de Salud, Servicios Aeronáuticos y Comunicaciones e Informática, el Área de Material Quilmes; el Área Logística Palomar; LADE.
Además, se hicieron presentes miembros de la Asociación de Pilotos de Caza Asociación de Tripulantes de Transporte Aéreo y Asociación de Tripulantes de Helicópteros; la Agrupación Aérea de Presidencia de la Nación; veteranos de Guerra de la FAA; Prefectura Naval, Gendarmería Nacional; Policía Federal; Policía de Seguridad Aeroportuaria; abanderados y escoltas del Ejército y la Armada y la subagrupación Banderas de la Fuerza Aérea Argentina portando las banderas nacionales históricas que fueron desplegadas durante el desarrollo del Conflicto del Atlántico Sur.

DISTINCIÓN AL PRECURSOR 
En horas de la mañana se realizó frente al monumento de Jorge Newbery –inaugurado hace un año en el ingreso a la BAM Morón- la entrega de una ofrenda floral por parte del JEMG de la FAA y por integrantes del CTEPAN y de la Asociación “Amigos de la Fuerza Aérea”.
Asimismo, tras las palabras del brigadier (R) Hugo Di Risio, se realizó un minuto de silencio en memoria del precursor.

Foto Sexta (6ta) Foto publicada por Cesar Carpo en Helicópteros VII Brigada Aérea FAA
En el acto del 103° Aniversario de la Gloriosa Fuerza Aérea Argentina celebrado en la BAM Morón el Escuadrón Helicópteros en Malvinas estrenó su bandera teniendo como abanderado al VGM Don Hugo Alberto Herrera , con Miguel Ángel Anchor y Com. My. VGM D. Alejandro Vergara – Foto: Miguel Ángel Anchor

  NOTAS  A  LOS  ASOCIADOS

“EL ACTO DE REPOSICION DE MEDALLAS Y DIPLOMAS, SEGUN LO INFORMADO RECIENTEMENTE, SERA ASUMIDO POR FUERZA AEREA….. EN FECHA QUE SE INFORMARA OPORTUNAMENTE “

 NOTA ANTICIPO DE CONVOCATORIA 

A LOS SEÑORES SOCIOS DEL ESCUADRON FENIX – VETERANOS DE GUERRA – ASOCIACIÓN CIVIL

SEGÚN LO ESTABLECIDO EN LOS ESTATUTOS DE NUESTRA INSTITUCION LA COMISION DIRECTIVA CONVOCA A LA ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA PARA EL DÍA SÁBADO 31 DE OCTUBRE DE 2015  A LAS 10.00 HORAS EN NUESTRA SEDE UBICADA EN LA OFICINA T-24 DEL HANGAR NUMERO 5 EN EL AERÓDROMO DE MORÓN, DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, SIENDO REALIZADO EL SEGUNDO LLAMADO A LAS 10:30 HRS CON LA CANTIDAD DE SOCIOS PRESENTES.

OPORTUNAMENTE SE INFORMARA SEGUN LO ESTABLECIDO EN LOS ESTATUTOS

 

AVIONES PULQUI – I y PULQUI – II

El pionero y su obra

Norberto Morchio fue uno de los diseñadores de los aviones Pulqui I y Pulqui II. En su momento, ese logro colocó a la Argentina a la vanguardia entre los países del mundo en la construcción de aviones a reacción.

El padre de la criatura. El ingeniero Morchio en una entrevista que le dio a La Voz del Interior en agosto de 2007 –  (Raimundo Viñuelas / Archivo).

El primer vuelo del Pulqui I. Fue el 9 de agosto de 1947. Edmundo Weiss fue su piloto.

Preparados. El Pulqui II se apresta a volar. Era el quinto prototipo del avión; el único que queda, reparado en Río Cuarto.
Por Eduardo Gesumaría (“Sprinter”)

Poco después de finalizada la Segunda Guerra Mundial, Argentina llegó a ubicarse entre los seis países que contaban con la tecnología necesaria para fabricar aviones a reacción. Uno de los protagonistas fundamentales de esa etapa de nuestra historia fue el ingeniero Norberto Morchio, que falleció el 7 de abril pasado a los 93 años.
Morchio ingresó al Instituto Aerotécnico, la ex Fábrica Militar de Aviones, apenas recibido de ingeniero en la Universidad Nacional de Córdoba. El director del Instituto era entonces el comodoro ingeniero Juan Ignacio San Martín, verdadero impulsor de la industria nacional, que más tarde iniciaría la fabricación de los automóviles Institec, la moto Puma, el Rastrojero y los tractores Pampa.
Desde 1927, se habían proyectado en la fábrica 32 modelos de aviones, además de los motores El Gaucho y El Indio. También se fabricó el DL 22, un avión escuela totalmente de madera del que hubo 200 ejemplares.
Por entonces, y finalizado el conflicto mundial, los países vencedores comenzaron a llevarse a los técnicos alemanes especialistas en diseños de aviones, misiles y armas, entre los cuales estaba Werner von Braun, que se radicó en Estados Unidos. Allí se convirtió en el proyectista de los cohetes espaciales que llevaron al hombre a la Luna. Juan Domingo Perón no se quiso quedar atrás y dio instrucciones para que se invitara a un grupo de técnicos alemanes, encabezados por Kurt Tank, diseñador del Focke Wulf, que luego tendría amplia participación en el Pulqui II.

El Pulqui I
Juan Ignacio San Martín, que contaba con el total respaldo de Perón, realizó una reunión con varios ingenieros y les impuso la idea de fabricar un caza a reacción. Corría el año 1946.
Fue así que se encargó al ingeniero Norberto Morchio el diseño de un caza interceptor a reacción, proyecto que se denominó IAE 27 Pulqui I (Flecha). Junto a Morchio, trabajarían los ingenieros Humberto Ricciardi (cálculo de estructuras) y Enrique Cardeillac (coordinador logístico). En ese momento, Morchio tenía 24 años y Ricciardi, 21.
El avión sería equipado con una de las turbinas Rolls Royce Derwent 5 de los Gloster Meteor británicos adquiridos por la Fuerza Aérea Argentina. Hay que recordar que luego de la Segunda Guerra, Inglaterra pagaba sus deudas a nuestro país en especies, como aviones, turbinas y repuestos.
Morchio y su equipo se pusieron a trabajar en el proyecto con todo entusiasmo. Al equipo se sumó el diseñador francés de aviones Emile Dewoitine, que llegó al país en 1946. Dewoitine se radicó aquí y fue invitado a colaborar, ya que se sabía que tenía un proyecto de avión caza (D700) y podía ser de utilidad para los técnicos argentinos. Sin embargo, al final su diseño fue desestimado y se aprobó el de los ingenieros argentinos, aunque su colaboración fue importante.
Se construyó una maqueta de madera 1:1 para las pruebas aerodinámicas en el túnel de viento. Tras un año de trabajo, el Pulqui I a reacción estaba terminado. De construcción metálica, tenía capacidad para 1.200 litros de combustible en sus alas. El diseño de estas perteneció a Morchio, y no eran tipo flecha, sino de ala baja y recta de perfil. El tren delantero era retráctil y los frenos se accionaban por aire. Estaba previsto que podía llegar a 850 kilómetros por hora. Se encargó a Gran Bretaña el motor Rolls Royce Derwent 5 que impulsaría a la aeronave.
El piloto Edmundo Weiss probó el avión por primera vez el 9 de agosto de 1947. El Pulqui I tomó vuelo a las 17.25 desde la pista de la Escuela de Paracaidistas. Weiss pudo comprobar que a la turbina le faltaba potencia y esto, sumado a algunos detalles, hizo que la máxima velocidad alcanzada fuera de 750 km/h.
Se continuó trabajando y mejorando el diseño, se acortó su envergadura en 75 centímetros y el peso final quedó en 2.358 kilos. Finalmente, Edmundo Weiss voló hacia Morón el 22 de septiembre, donde el avión fue presentado en forma oficial al presidente Perón el 10 de octubre.
Fue el primer paso para que la aviación argentina pasara a ocupar un lugar importante a nivel mundial, lo que impulsaría a las autoridades argentinas a un nuevo proyecto: el Pulqui II. El Pulqui I realizó vuelos hasta marzo de 1956, año en el que el proyecto fue desactivado.Ç

El Pulqui II
El diseñador alemán Kurt Tank recibió su pasaporte en la Embajada argentina en Dinamarca y así entró a nuestro país. Traía en su valija el último diseño con planos de un avión Focke Wulf con alas en flecha impulsado a cohetes e interesó a Perón en concretar algo similar.
Aprobada la idea, hubo dos equipos de trabajo, uno con el ingeniero Morchio a la cabeza y otro a cargo de Kurt Tank con técnicos alemanes que viajaron con él. Primero se diseñó un planeador que, tras numerosos vuelos realizados por Tank y Weiss, se fue asemejando a lo que sería el Pulqui II. En esto se contó con la colaboración de Reimar Horten, técnico alemán radicado también en Córdoba y que mucho tuvo que ver con este tipo de diseño a nivel mundial. Incluso, diseñó una serie de planeadores muy originales que aún se conservan. Horten se quedó en Argentina definitivamente y sus restos están sepultados en Santa Rosa de Calamuchita.
Los equipos del ingeniero Morchio y de Kurt Tank comenzaron a trabajar en el Pulqui II en forma conjunta. Al prototipo resultante se le colocó el motor Rolls Royce Nene II, y cuando todo estuvo probado Weiss voló por primera vez la nave el 16 de junio de 1950. El vuelo duró 28 minutos durante los cuales Weiss pudo comprobar la maniobrabilidad, potencia y fácil manejo del avión.
Luego lo probó el piloto alemán Otto Bherens, quien al aterrizar sufrió un despiste al romperse el tren de aterrizaje. Realizadas las reparaciones del caso, Kurt Tank realizó el tercer vuelo de prueba, y, pese a algunos inconvenientes (como bruscas caídas e inestabilidad en distintas maniobras), alcanzó los 1.040 kilómetros por hora y llegó a los nueve mil metros de altura.
Finalmente, la presentación oficial, con público y ante Perón, se realizó el 8 de febrero de 1951 en el Aeroparque de Buenos Aires. Kurt Tank voló desde Córdoba y, tras una serie de maniobras acrobáticas y elevarse a 13 mil metros, aterrizó en forma impecable. Al descender del avión se confundió en un abrazo con Perón con el aplauso de los espectadores de fondo.
Pocas semanas después, se realizó otra exhibición solicitada por el príncipe Bernardo de Holanda. Kurt Tank voló desde Córdoba y tras realizar distintas maniobras regresó a esta ciudad.

Dos tragedias
Ya se hablaba de reemplazar a los Gloster Meteor ingleses, por lo cual se convocó a un grupo de pilotos argentinos para que realizaran vuelos de entrenamiento y se fueran adaptando al Pulqui II.
El 31 de mayo de 1951, tras un vuelo del jefe de escuadrilla comandante Soto, subió a la máquina el capitán Vedania Mannuwall, quien realiza una serie de vuelos acrobáticos. Este militar, descendiente de indios, había trepado hasta los 15 mil metros con un Gloster Meteor y tenía gran experiencia. Sin embargo, en una maniobra a alta velocidad se plegó un ala y el Pulqui cayó a tierra. El piloto se eyectó en forma invertida y no pudo abrir su paracaídas, por lo que murió al caer a tierra mientras el avión quedaba totalmente destrozado. Luego se comprobó que el accionamiento del asiento eyectable a través de un cohete era muy complicado y difícil de accionar en un momento de tanta emergencia. Por otra parte, el desprendimiento del ala se debió a una soldadura defectuosa de los pernos de anclaje al fuselaje.
Se decidió construir un tercer modelo con muchas innovaciones que se terminó a fines de 1951.
Al año siguiente, se decidió realizar en Córdoba una nueva demostración al Gobierno nacional y el 9 de octubre, cuando faltaban dos días, Kurt Tank decidió que el piloto alemán Otto Bherens se hiciera cargo del Pulqui para realizar pruebas antes de la demostración. Bherens tomó rumbo al norte y tras una pasada sobre el aeródromo levantó la nariz del Pulqui, que trepó unos 800 metros, cuando de pronto pareció detenerse en el aire para caer en barrena dorsal. Bherens trató de zafar de la situación pero estaba muy cerca de la pista y el avión se desintegró contra el piso. El piloto murió en el acto.
El cuarto prototipo con diversas modificaciones fue volado en 1953 por el primer teniente Jorge Conan Doyle, los tenientes Nelio González y Rogelio Balado, quienes se alternaban con Kurt Tank en los distintos vuelos de prueba.
El capitán Doyle en uno de esos vuelos trepó hasta los 15 mil metros de altura y en una maniobra en picada estableció una marca de 1.080 kilómetros por hora, pero estaba claro que la turbina no tenía la potencia necesaria para volar más rápido.
A esta altura ya se hablaba de fabricar el Pulqui II en serie mientras distintas delegaciones militares y comerciales viajaban a la Argentina interesadas en este avión. Aunque cueste creerlo, Estados Unidos, la Unión Soviética y Egipto iniciaron los trámites para adquirirlo.
Cuando se produjo el golpe de Estado de 1955, como era de prever, hubo cambios de autoridades en la Fábrica Militar de Aviones, y todos los proyectos quedaron en suspenso. Por razones políticas, algunos oficiales y pilotos pasaron a retiro.
No obstante, un grupo de oficiales y técnicos de la fábrica insistían para que el proyecto del Pulqui II continuara y fue cuando idearon realizar un vuelo desde Córdoba hasta Morón y regreso con tanques suplementarios y cargado con todas las municiones para sus cañones, algo que nunca se había podido realizar en el mundo en estas condiciones.
El capitán Balado, con más horas de vuelo en el Pulqui II, partió hacia Morón donde hizo las pasadas de tiro y, agotadas las municiones, emprendió el regreso a Córdoba a una altura de 35 mil pies. Pero ocurrió que Balado se había colocado un casco de plástico y comenzó a recibir escaso oxígeno por deficiencias en el equipo. Sin darse cuenta lo que estaba sucediendo, ya que la hipoxia (falta de oxígeno) ocurre a veces en forma inesperada, comenzó a delirar y esto se advierte en las distintas comunicaciones radiales en la zona del vuelo.
Al llegar a Córdoba, Balado enfila hacia la pista a 300 kilómetros por hora para aterrizar cuando la velocidad normal tenía que ser de 180 kilómetros por hora. Al tocar tierra, se rompe el tren delantero y el Pulqui se arrastra varios centenares de metros hasta quedar averiado pero con el piloto indemne de casualidad ya que su cráneo estuvo a centímetros de impactar contra el percutor que accionaba el lanzamiento del cohete expulsor del asiento.

Final de un proyecto
Mientras, el Gobierno no se decidía a fabricar en serie el Pulqui II. Pero a fines de 1956, el brigadier Ahrens se reunió con el ingeniero Guillot, encargado de planificación de la Fábrica de Aviones, y le comunicó que se había decidido construir 100 aviones Pulqui II y quería saber con qué material se contaba. Guillot le explicó que había turbinas y piezas para armar una docena de aviones, pero como la Fuerza Aérea contaba con la licencia de las turbinas Rolls Royce Nene II, calculaba que en cinco años podía construirse esa cantidad.
Ahrens le explicó que tenía apuro para reemplazar a los aviones Calquin y que había una oferta con entrega inmediata de 100 aviones F-86 Sabre norteamericanos con turbinas Orenda. Finalmente, esa compra se concretó. Con ello se cancelaba la posibilidad de fabricar y exportar los aviones argentinos a reacción.
Lo curioso es que, finalmente, la Fuerza Aérea recibió sólo 28 F-86 Sabre usados y sin la turbina Orenda y que fueron entregados cuatro años después.
De esta manera, Argentina, por razones políticas y tal vez económicas, perdió la posibilidad de continuar con estos desarrollos y vender aviones a distintos países del mundo. Además, se habían realizado numerosos proyectos de alas volantes, cohetes, planeadores y aviones que quedaron en la nada.
Kurt Tank se sintió perseguido y optó por emigrar a la India, aunque colaboró con la Fuerza Aérea diseñando una máquina que sería el posible Pulqui III.
Muchos de los técnicos argentinos, al no tener más trabajo, se fueron de la fábrica.
El ingeniero Norberto Morchio se dedicó a la docencia y, luego de su retiro, siguió ligado a la industria (ver Con sus palabras . Fue muy importante su participación en la Asociación de Amigos del Museo de la Industria, donde colaboró para que aquellos aviones Pulqui I (dejados a la intemperie en Aeroparque durante años) y Pulqui II (depositados en un hangar de la fábrica) fueran restaurados en la base de Río Cuarto, exhibidos en el Museo de la Industria en 1997 y 2000, y luego llevados al Museo de Morón.
Vayan estos recuerdos como un homenaje al ingeniero Norberto Morchio, pionero de la aviación argentina en audaces proyectos para su época junto a otros técnicos, y que muy pocos recordaron tras su fallecimiento hace algunas semanas.

Con sus palabras
Norberto Morchio se había recibido de ingeniero mecánico aeronáutico con medalla de oro en la Universidad Nacional de Córdoba en 1945. Inmediatamente después, ingresó al Instituto Aerotécnico (ex Fábrica Militar de Aviones) para unirse al proyecto del francés Emile Dewoitine. Su cargo era jefe del Departamento Proyectos Especiales (proyectos de aviones a reacción).
En una entrevista con La Voz del Interior publicada en agosto de 2007, contó que era el único ingeniero trabajando en el proyecto del Pulqui, al punto tal que todos los planos llevan su firma. Tenía nada más que 24 años. Humberto Ricciardi, con 21 años (y que estaba haciendo el servicio militar), era su segundo.
Durante la entrevista, recordó esos tiempos como de gran impulso a la industria. En el polo de desarrollo industrial cordobés se podía hacer una moto Puma, un Rastrojero o un avión a chorro. Argentina estaba muy adelantada para la época, pero todo se hacía con el sistema de cálculos y dibujo. “Una coma mal puesta le puede costar la vida al piloto”, le había dicho Dewoitine. “Claro, todo lo hacíamos con la regla de cálculo y los decimales no siempre caían justos”, dijo en esa entrevista.
Cuando terminó el contrato de Dewoitine con el Estado, le pidieron a Morchio que desarrollara un avión que pudiera batir el récord mundial de velocidad. Perón se aprestaba a presentarse para la reelección. “No había mucha bibliografía, pero encontramos una revista técnica de Estados Unidos con algunos planos. El récord estaba en 950 kilómetros por hora”.
Según dijo en la entrevista, sin que él lo supiera, otro equipo trabajaba en forma paralela para el mismo proyecto; era el grupo del alemán Kurt Tank. San Martín los instó a aunar criterios para darle forma al Pulqui II. Así se hizo, pero a Morchio no le gustó cómo se habían manejado las cosas y dejó el Instituto.
Cuando tras el golpe militar de 1955 se canceló el proyecto de fabricar 100 aviones Pulqui II y, en cambio, se compraron los aviones Sabre F86 norteamericanos, Morchio sufrió una gran decepción al comprobar cómo luego de tanto trabajo todo quedaba en la nada.
Desde entonces, la actividad del ingeniero Morchio fue intensa, pero en un ámbito muy diferente al anterior. En 1950 fundó la empresa Morchio y Benítez (fábrica de motores eléctricos); integró la Comisión Directiva de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba entre 1957 y 1973. En 1962 ocupó el cargo de director general de Industria y Comercio de la Provincia de Córdoba, que ejerció hasta 1963. Asimismo, fue presidente de la Comisión para la Promoción del Desarrollo de la Industria de Córdoba (entre 1962 y 1963) y estuvo vinculado al Museo de la Industria de Córdoba
Pero su nombre estará definitivamente unido al del Pulqui, ese orgullo cordobés que auguraba un futuro mucho mejor que este presente para una industria que habría sido perfectamente viable en nuestro país.

Fuente http://www.lavoz.com.ar/temas/el-pionero-y-su-obra

EDICIÓN IMPRESA
El texto original de este artículo fue publicado el 27/04/2015 en nuestra edición impresa.